Un arma de doble filo, las palabras.

“El hombre es el único animal que come sin tener hambre, bebe sin tener sed y habla sin tener nada que decir”. Mark Twain.

Las palabras, aquellos vocablos que pronunciamos continuamente, muchas veces no pensamos lo que decimos, y decimos lo que pensamos.

Hay una frase, que desde que la escuché, creo que todos deberíamos tenerla en cuenta: Procura que tus palabras sean dulces y suaves, por si algún día tienes que tragártelas. Es algo que no todas las personas tienen en cuenta cuando abren la boca y echan sus palabras a volar, un vuelo que en ocasiones puede terminar en aterrizaje forzoso. Creo que cada palabra que pronunciamos deberíamos hacerla con la mayor de las sutilezas, que cuesta demasiado poco, hablar con respeto, educación y de forma agradable, se pueden conseguir muchas más cosas con unas simples palabras correctamente pronunciadas. Y este tema, se puede extender a todos los ámbitos de la vida y la sociedad, desde la educación, hasta el amor, desde el marketing, a la relación de un trabajador y su jefe, en nuestras relaciones familiares, y de amigos, en los negocios, en todo, en absolutamente todo, están presentes las palabras, y creo, que no le damos la suficiente importancia y el reconocimiento que se merecen, e incluso, en ocasiones las utilizamos sin sentido alguno, y empleamos, palabras que no son las adecuadas para el contexto en que nos encontramos.

Por tanto, os invito a que probéis un día, solamente uno, que probéis a pronunciar vuestras palabras con la mayor de las alegrías, del cuidado, y del cariño que en vosotros se aloja, y si las acompañais con una sonrisa, creedme, estaréis un pasito más cerca de conseguir vuestros propósitos, además, no os olvidéis, que dicen, que se cazan más moscas con miel que con mierda.

by Lorena Pérez Pintos

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La cima del mundo

Hace poco se me ocurrió la fantasiosa idea de subir a la cima del Everest antes de morirme, o al menos hacerlo antes de cumplir los cuarenta. Me lo tomé como un reto personal para el cual tendría que entrenar duro, adquirir mucha experiencia en la montaña y, finalmente, subir a la cima del mundo. Subir a casi nueve mil metros de altura y verlo todo a tus pies… qué pasada.

Pero mientras soñaba con llegar ahí, mi cabeza lo asoció automáticamente con el emprendimiento y la idea que tengo en mi cabeza de crear mi empresa en un futuro. Fue totalmente involuntario. Subir al Everest requiere lo mismo que crear una empresa, al igual que la política económica es igual que la medicina, dicen algunos.

Me enorgullece pensar que algún día, si la vida me lo permite, quiero crear mi propia empresa. Será mi idea, de mi propiedad, nadie podrá arrebatármelo, es tu propia canción: la haces a tu gusto, con tus ideas, la modificas, la echas a volar y que la gente la escuche y la disfrute.

Pero cuando me paro a pensar en qué me hace falta para crear mi empresa, los recursos que necesito, etc., o lo que necesitaría para subir a la montaña más alta, me surgen un montón de dudas, pero la principal es la siguiente:

Mi duda es, ¿antes de crear mi empresa debo trabajar antes en el campo en que mi proyecto va a desarrollar su actividad principal?, ¿o debo lanzarme a lo loco y contratando a alguien con una sólida experiencia en ese campo?, y del mismo modo, para subir allí arriba, donde apenas hay oxígeno, donde hay -30ºC, ¿es mejor adquirir experiencia subiendo al Elbrus (la montaña más alta de Europa con más de cinco mil metros), u otros ochomiles que te preparen para la gran embestida?, ¿o entrenas subiendo al Mont Blanc y contratas un Sherpa que ha subido dieciséis veces a la cima?.

Tanto si creo mi empresa con una base de experiencia sólida, como si me subo al Everest con tres o cuatro ochomiles encima, siempre tendré el orgullo de salir adelante sólo. Pero si creo mi empresa luego de terminar mis estudios y contrato a alguien con una larga experiencia o subo al Everest con tres Sherpas que han estado allí arriba las veces que sean, pero más que yo seguro, no tendré el orgullo de saberme artífice del éxito conseguido. En este último caso, de lo único que me sabré artífice es de pagar los 50.000 € que cuesta subir al Everest (con permisos del Gobierno de Nepal, viajes, los Sherpas, comidas, etc.) o de los 60.000 € que cuesta fundar una S.A.

Independientemente de todo lo que he escrito en estos párrafos bíblicos, tanto subir a esa montaña como alcanzar el éxito con tu propio proyecto tiene que ser una sensación indescriptible.

Estar en el campo base y ver ese mastodonte tiene que ser brutal. Sentarte tu primer día en tu propia oficina no es menos.

Llegar al campo dos y ver que ya estás en medio de la aventura tiene que ser excitante, y no será menos firmar tu primer contrato con un cliente al que seguro le vas a dedicar horas y horas de ilusión y sacrificio.

Y ya no quiero ni imaginarme lo que sería estar en el campo 4 y ver la cima a un paso, ni quiero imaginarme lo que será crear una empresa que está a punto de pasar de seguidora a líder del mercado, aunque seguramente sentiría esa sensación simplemente con permanecer en el tiempo.

¿Quién no quiere ser su propio jefe, dar empleo a todas las personas que sea posible, hacer algo bueno para su familia, su comunidad y su país?, ¿quién no quiere ver amanecer en la cima del mundo, ver la curvatura de la tierra, estar en la cima del mundo? El que diga que no quiere sentirse libre que tire la primera piedra.

by Martín Lameiro Pérez,

Departamento de Planing Manager en Jemsa JE


Live the workteam!

De por sí la palabra “equipo” implica la inclusión de  más de una persona, en lo que significa que el objetivo planteado no puede ser logrado sin la ayuda de todos sus miembros, sin excepción.

Podemos llegar a compararlo con el vuelo de los gansos, cuya inteligencia es de valorar ya que crean ejemplo.

Los gansos vuelan formando una “V”,   porque cada ave al batir sus alas producen un  movimiento del aire que ayuda al ganso que vuela tras de él, cuando así lo hacen su vuelo aumenta en un 70 por ciento, en el caso de que cada pájaro volara solo, la dificultad de vuelo sería superior, cuando lo hacen sienten la resistencia del viento y  rápidamente se une nuevamente al grupo, para beneficiarse del compañero de adelante.

Si tuviéramos la lógica del ganso, nos uniríamos en comunidad junto con la gente que sigue nuestra propia dirección. Cuando  compartimos una misma dirección y tenemos sentido de comunidad podemos llegar  más lejos y más rápido, este es el beneficio del apoyo mutuo.

Si tuviéramos la inteligencia de los gansos nos mantendríamos unidos, ayudándonos mutuamente, ya que en el momento que uno de los gansos cae herido, dos de sus compañeros lo acompañan hasta que se pueda volver a incorporar al vuelo, si lo trasladáramos a los seres humanos sería  bastante efectivo porque  una palabra de aliento produce grandes resultados.

Trabajo en equipo significa compromiso, cooperación, respecto, equilibrio, creatividad, voluntad, organización, no solamente es un método de estrategia y procedimiento. Este trabajo en equipo debe estar supervisado por un líder, que se encargará de la organización de las tareas, y de encontrar un el equilibrio entre sus integrantes. Cuando llevamos a cabo trabajo en equipo, suelen surgir bastantes problemas como por ejemplo, el desacuerdo entre los participantes en el mismo, que solemos pensar que la palabra de uno se toma en importancia respecto al otro, lo que perjudica la armonía del grupo. También es muy importante que todos tengamos un claro objetivo  y que se luche en la misma dirección; la negatividad y el egoísmo también es uno de los problemas, no se da la confianza mutua lo provoca la  desestabilización del mismo  objetivo.

No se considera fácil el trabajo en quipo ya que los integrantes deben de tener disposición de trabajar con personas con distintas habilidades, tener una mentalidad abierta, estar bien organizados y una dinámica alineada con el objetivo perseguido.

Como bien dice Patrick Lencioni trabajar en equipo no es una virtud, es una elección  consciente y voluntaria que surge construyendo lazos de confianza basados en la vulnerabilidad humana que muestran los integrantes del equipo, ante sus errores, temores, y dificultades .

by Paula Valverde Díaz


El dinero nunca duerme, y las personas nunca despiertan

Este tema es otro de los que me apasiona, y hoy, brevemente, os contaré mi percepción de la crisis, palabra que no me agrada mucho, porque todos los días la escuchamos, y quién no ha oído varias veces al día: “con la que está cayendo!!” de los nervios me pone…

Vivir por encima de sus posibilidades, así y puramente así es como describo la crisis financiera sucedida desde el pasado 2007, pero ante todo, ha sido la crisis de las personas, la crisis de los valores, valores, que han quedado en un segundo plano, anteponiendo, como no, una vez más, el dinero.

Resulta demasiado sencillo echar la culpa a los bancos, a los estados, o al sistema económico preponderante, una explicación demasiado simple, porque incluso, dentro de bancos, estados y sistemas, estos están conformados por las personas, las mismas que mueven su capital, pero esas mismas, que apalancan sus intereses , que aunque no puedan consumen, aquellas, a las que el universo globalizado en el que vivimos, les afecta, pero de manera contradictoria, en lugar de aprovechar las oportunidades que una globalización supone, los valores intrínsecos de cada uno, vendidos por dinero, mejor dicho, endeudados por dinero, porque esto es lo que ha sido, una pura crisis de deuda, una crisis derivada fundamentalmente, de crear dinero allá dónde no lo hay, de querer tenerlo, para irse de vacaciones, aunque tu sueldo no te lo permita, de bancos querer apoderarse, de los poderes, y de perder el poder, pero sobretodo, el control de la situación, de no controlar cuando la sociedad desmesuradamente pedía créditos para costearse aquello de lo que no disponían, lo que desembocó en un grave problema, la restricción del crédito. La principal característica diferenciadora de esta crisis frente a otras pasadas, ha sido que hoy en día la economía es cada vez más global y los mercados están cada vez más interconectados, por lo que los efectos de la crisis se expanden más rápidamente y por mayor número de territorios. Podíamos hablar de tipos de interés, de hipotecas subprime y ninja, de productos tóxicos, de la Reserva Federal, del Euribor y de cientos de factores económicos que han creado el clímax oportuno para que se produjese dicha debacle, pero prefiero resumirlo en que, bancos, ciudadanos y organismos internacionales, han actuado todos ellos, viviendo por encima de sus oportunidades.

Ahora si, la palabra “crisis” en japonés (危機=kiki) está compuesta por los caracteres 危=”peligro” y 機=”oportunidad”, por tanto, creo que de todos es sabido, que después de una crisis, se suceden tiempos de cambio, tiempos de innovación, tiempos de no volver a cometer los mismos errores que antaño, de crear, conjuntamente, un nuevo mundo que está abierto a las oportunidades, y que está deseoso, de que los principales agentes del cambio, LAS PERSONAS, sean aquellas, que logren desarrollar una economía sustentable a largo plazo, aunque, el hombre, por naturaleza, tropieza dos veces en la misma piedra, y la economía, por defecto, es cíclica.

Sin más, creo que Gordon Gekko, os lo puede explicar algo mejor que yo:

by Lorena Pérez Pintos


Cuánto perdemos por miedo a perder

Tenemos la mala costumbre de construir barreras que imposibilitan nuestro paso, no son más que barreras que autodestruyen nuestros propios sueños, barreras que se fundamentan  con el miedo, miedo a perder, miedo al fracaso…

Somos dueños de nuestro destino? No lo sé, existen varias teorías, mi propia teoría es que existen un sinfín de caminos, de carreteras que podemos tomar, y ese es nuestro propio destino, tal vez marcado propiamente con esa decisión, tal vez, no lo sé, pero que es lo que perturba a la gente? Elegir uno de ellos preferentemente valorado y creer que es el mejor, y llegar al final  y encontrarte con un pasaje con final, cuando tu te habías guiado por una idea convencional, con un “esto es lo que debo hacer” o simplemente por un asuma de pasiones o simplemente una locura.

Soy  fanática de la frase motivadora, cuanto perdemos por miedo a perder, prefiero arrepentirme de mis actos y no de aquello que no lleve a cabo y solo conforma una duda de que pasaría sí lo hubiera hecho, ésta es la actitud que quiero revelaros, porqué tener miedo a fracasar, el fracaso construye una serie de parámetros que te enseñan que es lo que no quieres, que es lo que no debes volver a repetir , y por lo contrario cuáles son tus predilecciones, y aunque todo lo que hubieras arriesgado fueran todas tus pasiones, aceptar el fracaso no quiere decir que lo vayamos a superar, no,  será complicado volvernos a enamorar de un proyecto y poner toda nuestra confianza, pero no dejes de pensar que lo has intentado, y siéntete orgulloso porque los valientes son las personas que  triunfan, y dejarse llevar por las intuiciones y por nuestros deseos es de valientes.

Tiempo atrás me han enseñado un vídeo, que me ha instruido a perder un poco ese miedo inicial, sobre todo a gente joven como nosotros, en el que el destino nos deparará tantos  fracasos  como  espero que sean éxitos también, pero no me cansaré de intentarlo y si me caigo me volveré a levantar, porque el que no arriesga no gana, porque después de una tormenta siempre llega la calma…

Y os preguntaréis ¿Qué fácil es escribir y hablar de todo esto verdad? porque la teoría nos la sabemos tanta gente, pero ¿la práctica? supongo que no tanta, pero sé que yo y toda esa gente que ahora mismo se define como yo formaremos un grupo de valientes y tú ¿te quieres unir?

by Paula Valverde Díaz


Marketing 3.0: La nueva era

Hoy os hablaré de un tema que me apasiona y al que espero poder dedicar parte de mi futuro: El marketing 3.0. El mercado y los modelos de negocio está en constante cambio ( y más después de una crisis), los perfiles de los clientes y de las empresas tienen nuevas demandas, y el mundo de la publicidad, como no iba a ser menos, se debe adaptar a las nuevas tendencias, renovarse o morir.

Quisiera agradecer en primer lugar al maestro del marketing, Philip Kotler, por haber acuñado este nuevo término y promover su enriquecimiento; Kotler en su último libro “Marketing 3.0” nos dice que “El marketing 3.0 no consiste en provocar el cambio de forma unilateral, sino en colaborar con otras empresas para generar formas creativas de solucionar problemas”

Echando un poco la vista atrás, deberíamos situar al márketing 1.0 en la era industrial cuando sólo consistía en vender lo producido por las fábricas. Más adelante, surge el márketing 2.0, de la mano de la actual era de la información, basada en las tecnologías y en la regla de oro (K para nosotros los economistas) de que el cliente manda. Pero la vorágine de hoy en día hace que las empresas intenten llegar a la mente y al corazón de los consumidores. Desafortunadamente, el actual enfoque centrado en el consumidor, implica tratarle como un objeto pasivo de las campañas.

El marketing 3.0, va mucho más allá, se trata de adaptarse completamente a los cambios, de la interactuación directa con los clientes, para conocer sus deseos, qué mejor estudio de mercado qué conocer de primera mano los gustos y preferencias de los consumidores? Y de una forma sana! Y legal! Y no sólo atraer al cliente, si no que el marketing 3.0, promueve la comunicación intraempresarial y la tránsfuga de conocimiento. Algunas de las lecciones que Philip Kotler nos deja acerca de 3.0 son las siguientes:

  • Incluye a tus clientes en el proceso creativo. “Todas las firmas deberían abrise a sus clientes más entusiastas y ver qué ideas pueden aportar. Eso es marketing 3.0″. El experto denomina a este proceso como consumer co-creation.
  • Apoya a tu comunidad. Las empresas deben mostrar su preocupación por el mundo. “¿Se puede actuar como buen ciudadano y ser redituable?”.
  •  Plantea varios escenarios para contingencias. “El problema hoy es que las estrategias decaen muy fácil aunque sean buenas (…) Las estrategias se vuelven cada día más obsoletas en este mundo tan cambiante y deben revisarse”.
  •  Conoce a tu competencia. “Cada uno de ustedes en sus compañías debería contratar a alguien que haya trabajado con un competidor grande. Por cierto, terminarán en la Corte a menos que se haga bajo términos legales.”
  •  Crea reglas al momento de consumir tecnología. Es necesario desarrollar “sistemas de recomendación”, en lo que se refiere a tecnología, es decir, al momento de adquirir cualquier producto debemos generar ciertas reglas como qué tipo de modelos, precios o características buscamos para hacer menos compleja la elección.

Concluyendo, el marketing 3.0 pone en el mismo baremo a las empresas y a los consumidores, tratando de estrechar lazos que sean de provecho para ambos, no se trata del futuro, se trata del presente, y de lo que muchas compañías, deberían aprender, ya que el conocimiento, está al alcance de todos, sólo hay que ser lo suficientemente visionario, para saber, que mediante él, es como alcanzaremos el verdadero éxito. El modelo de negocios que intentan aplastar a sus inferiores o aprovecharse de los clientes, siento decir, que está obsoleto, las empresas, que logrando una cooperación y un flujo (no solo de capital) de comunicación, serán aquellas que podrán crecer exponencialmente, y a la vez, ayudar al desarrollo sostenible de la economía, y de la sociedad.

Siento haberme extendido tanto, pero es un concepto demasiado amplio difícil de resumir. Os dejo la reseña del libro de Kotler: Marketing 3.0 Autor: Philip Kotler, Hermawan Kartaya y Iwan Setiawan. Editorial: LID. Páginas: 224. Precio: 19,90 euros.

by Lorena Pérez Pintos


Hablemos de emprender!

Hablamos de emprender, estamos en una época en la que emprender es una de las vías de escape que poseemos para este tiempo de crisis, y para mí la más eficaz, pero en este momento de auge, existen emprendedores por  obligación y emprendedores por vocación.

Existe una diferencia abismal entre unas y otras; aquellas personas que necesitan emprender por necesidad, y aquellas en las que emprender es un sueño cumplido.

No por ello significa que los resultados van a ser peores o mejores en cualquiera de los casos, pero sí es verdad, que cuando emprender se considera un sueño cumplido el esfuerzo, la motivación, la ilusión construyen un tipo de barrera que impedirá la mayor de las voluntades que ello se pueda desmoronar.

Emprender significa ilusión, ganas, fuerza, ímpetu, motivación, constancia, responsabilidad, características que nos hacen ser diferentes, y por ello me gustaría que toda esa gente en la que emprender le resulta una obligación, puede llegar un momento en el que se den cuenta que solamente fue una opción, y seguramente la más acertada.

Actualmente el emprendimiento es una de las mejores formas de crear empleo, y sí, es una de las mejores políticas sociales, también es cierto, o así lo pienso. Pero aparte de todo ello, es un método de superación profesional y a la vez personal, el cuál te aporta tal vez, no sólo valores económicos.

Sin más les informo del  Congreso celebrado en Madrid el pasado 1 de diciembre en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, el segundo Congreso de la comunidad de emprendedores Iniciador bajo el lema “Aquí Emprendemos”, que contó con la colaboración de la revista Emprendedores como medio oficial del evento, en la que relatan experencias exitosas por parte de sus protagonistas.

Al hilo de esta entrada, ésta es un comentario de esta noticia : http://www.emprendedores.es/empresa/noticias/congreso_iniciador de la Revista Emprendedores.

by Paula Valverde Díaz